Colegio Amsterdam

Un breve texto que los guiará en el camino de la imaginación de sus hijos

Colegio Amsterdam “Imaginemos Siempre”

LOS PRINCIPIOS MONTESSORI.

ESTRACTOS DE LAS PONENCIAS DE SAN REMO, 1949 POR MARIA MONTESSORI:

El niño es por lo tanto, una fuerza universal espiritual y una fuente de amor y sentimientos elevados; es el medio verdadero para alcanzar la unidad entre los seres humanos del mundo.
Habiendo impartido mis cursos en tantos diferentes países, muchas veces he tenido la oportunidad de observar personalmente la poderosa atracción y el interés que despiertan mis enseñanzas, atracción e interés que se derivan del hecho de que yo estaba tratando con el niño. Gente que no tenía nada en común, viejos y jóvenes, padres y maestros, así como médicos, abogados, hombres de negocios, obreros; todos vinieron a mis cursos porque yo hablaba acerca del niño. En India, Hindúes y Musulmanes dejaron atrás sus diferencias para asistir a mis cursos, así como ricos y pobres y personas pertenecientes a las castas más bajas. Mientras describía las fuerzas misteriosas y los inmensos poderes que guían el desarrollo del niño, la fuerza de mis argumentos afectaron a los que me escuchaban como una revelación, pues cada uno de ellos reconoció a su niño en el ser maravilloso que yo estaba describiendo.
Hace un momento dije que en todos los hogares, en todas las familias, el niño nace con las mismas características y en todas partes se les recibe con el mismo amor. Esta fue la razón por la cual el tema de mi curso les interesaba a todos. Observé maravillada cómo, durante mis lecciones, poco a poco tenía lugar una transformación en las audiencias compuestas de tantos grupos diferentes- Europeos y Asiáticos, Hindúes y Musulmanes, Brahmanes y gente de las castas bajas. Gradualmente, la hostilidad que dividía a estos grupos se desvaneció. La inflexible atmósfera se relajó, hombres de semblante duro y altanero comenzaron a sonreír, luego a hablar entre ellos, a tener discusiones, a contar experiencias personales y episodios de su vida. Poco a poco, se formaron amistades y se cayeron las barreras sociales; estos hombres dejaron del lado los poderosos odios de casta y sus profundas diferencias religiosas. El pobre recién nacido, este ser desprovisto de belleza, fuerza e inteligencia, forjó un milagro y unió a todos con su presencia esencial. Es por esto que afirmo que el niño es el lazo universal menos destructible de la existencia; es por esto que nunca me cansaré de repetir que la única esperanza para alcanzar el entendimiento perfecto y armónico entre los hombres, es el niño.
La tarea de éste, sin embargo, no es sólo ejercer una influencia benéfica en los sentimientos comunes de la humanidad. Debemos considerar al niño desde otro punto de vista.
En tiempos recientes, doctores, psicólogos, psiquiatras y psicoanalistas coinciden en el hecho que muchas diferencias y desviaciones psíquicas del adulto, tienen su origen en la infancia temprana. Si un hombre sufre de problemas psíquicos, muchas veces se debe al hecho de que a este hombre cuando era niño le faltó amor, estima y protección de su familia ( no se confunda con sobreprotección) con el resultado de que creció sin el refugio del cuidado constante y afectuoso que le fue negado por aquellos que debieron haber estado al pendiente de sus intereses.
Estamos de acuerdo entonces, con la afirmación de que el fundamento de un desarrollo normal de la humanidad es el amor; el amor es un prerrequisito importante si se quiere que los niños se desarrollen normalmente
Desafortunadamente, en la vida diaria el principio del amor no predomina. El amor es un principio dictado por la religión. Aquellos que normalmente están ocupados con los asuntos mundanos, están motivados por impulsos enteramente diferentes; la avaricia, en los sentimientos comunes de la humanidad. Debemos considerar al niño desde otro punto de vista. La envidia y el espíritu competitivo dominan la vida moderna. Si deseamos que los hombres que están enajenados por la lucha diaria por la existencia, encuentren un punto de contacto, de entendimiento para elevarlos por encima de la aridez de las preocupaciones diarias; no podemos más que voltear hacia el niño. El amor que inspira el niño tiene un inmenso poder que puede convertirse en la fuente de dicha transformación.
Por eso creo que el sentido de responsabilidad de los educadores podría triunfar en crear la cooperación universal, mientras su punto de partida sea el interés del niño. No hay otra fuerza que pueda unir a los hombres del mundo que el amor e interés por el niño.

Colegio Amsterdam “Imaginemos Siempre”

colegioamsterdam.com.mx

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: